¿Quiénes somos?

Nuestra pequeña historia comienza un día en el que estás amamantando a tu hijo en el parque, se acerca una mujer y te dice: “qué suerte, tienes leche. Yo es que no tuve”. O no hubo subida inicial o poco a poco me fui quedando sin leche...

Empiezas entonces a pensar ¿por qué unas mujeres tienen leche y otras no?, e inicias una búsqueda en la que descubres que cualquier mujer sana que habita en este planeta como mamífero que es tiene capacidad de lactar a un bebé hasta que ambos lo deseen. Entonces ¿por qué se fracasa tanto en la lactancia materna? Quizá el fracaso viene dado por la gran falta de información y de apoyo que tiene la mujer, y no sólo me refiero a la mujer embarazada, sino a la mujer en general.

De la misma manera que se explica a una niña que un día tendrá la menstruación y que puede procrear, también habría que contarle que su organismo es tan mágico y perfecto que es capaz de crear y segregar el primer alimento que un ser humano requiere para desarrollarse no sólo física, sino también psicológica y emocionalmente.

Aquí es donde te planteas qué hacer para recuperar esa tradición que había antes, donde las mujeres se transmitían unas a otras esos secretos y haceres propios de la mujer.

De este planteamiento surge un grupo de mujeres con la idea de rescatar esa transmisión de madres a hijas, de amiga a amiga y de abuela a nieta.

Comenzamos a buscar un nombre para ese hacer y nos apareció la inmensidad, por esto de que las mamas no son un almacén de leche, sino una fábrica de leche, son una inmensidad de leche. Al fin y al cabo, son Mares de Leche.

También nos acompaña una gran dama, que después de susurrarnos el nombre hizo acto de presencia al abrir las páginas de un libro. Allí nos esperaba para desvelar su imagen, ella es Maya, diosa del Indostán, la diosa o guardiana de los manantiales del mar de leche que nos va a acompañar en nuestra andadura. No estamos solas. Hay muchos grupos de apoyo a la lactancia en muchas ciudades y pueblos de España, además de en todo el mundo. Sobre todo estos grupos se están formando en países en vías de desarrollo, donde cada vez es mayor la mano del consumismo que incita a las mujeres a la lactancia artificial, con los problemas que esto acarrea.

A parte de los beneficios para la madre y el bebé, de la lactancia materna es importante recordar alguno de los beneficios que aporta a la sociedad. Estudios antropológicos de diversas tribus encontraron una correlación entre la edad del destete y la conducta social. Las tribus que destetaban tardíamente eran pacíficas y las que lo hacían bruscamente a los seis meses y practicaban otras medidas rígidas eran belicosas. Es un dato bastante curioso y quizá nos sirva de reflexión.

¿Quieres formar parte de esta pequeña historia?

Participa en los talleres y colabora con nosotras en la difusión de la lactancia materna.

Si además quieres apoyar económicamente esta iniciativa puedes hacerte socia por muy poco dinero al año.