Con la lactancia materna no son precisos los suplementos de ningún tipo (ni agua, ni zumos, ni infusiones, nada de nada) pero si fueran necesarios, es mejor utilizar un vaso, una cucharilla una jeringuilla o un cuentagotas. Evita también el uso de chupetes.

Siguiendo a 845 niños durante 15 meses se encontró una relación definida y específica entre el uso de chupetes y la otitis. La incidencia anual de otitis aumenta con el uso del chupete de 3,6 a 5,4 episodios en menos de dos años, y de 1,9 a 2,7 entre los dos y tres años. (Niemela pediatries 1995).

Con la lactancia materna no son precisos los suplementos de ningún tipo

El chupete en general es rechazado por los niños amamantados. No insistas. Tu bebé usa “el pecho de chupete”, eso es lo natural. Otros niños usan “el chupete de pecho”, lamentablemente para ellos.

Si se ofrece a un recién nacido un biberón aprenderá a chupar de la tetina (rígida y grande) y cuando le pongas al pecho le costará agarrarse, tendrá menos hambre y mamará menos. La estimulación del pezón será insuficiente para producir la leche que necesita y poco a poco disminuirá la cantidad producida.

Cómo aumentar la producción de leche
A mayor succión, mayor producción

Cuanto más mama el bebé, más leche produce la madre y lo contrario: cuantas menos tomas hace, porque se ha llenado con el biberón o porque se conforma con el chupete, menos leche producirá la madre.

Seguramente habrás oído decir a alguna madre que “no tenía suficiente leche” o que se quedó sin leche. Probablemente lo que ocurrió es que la frecuencia con la que debía mamar el niño no era la suficiente (recuerda que es normal que el bebé tome el pecho antes de 3 horas e incluso antes de 2), se le dio algún tipo de suplemento con biberón o la succión de bebé no era la adecuada por algún otro problema (mala postura del bebé al pecho, por ejemplo).