Cuando vuelvas al trabajo y para que tu hijo siga tomando tu leche, puedes sacártela a mano o con un sacaleches. Practica unos días antes de volver al trabajo pues al principio es normal que no salga nada o muy poco.

Como tu leche tiene anticuerpos, resiste muy bien a los microbios (mejor que la leche del biberón). Muchos bebés que aceptan un biberón mucho antes de los tres meses lo rechazan, en cambio, después de los tres meses. Cuando el bebé no acepta fácilmente el biberón, las siguientes técnicas pueden facilitar el proceso:

  1. Alguien que no sea la madre debe dar el biberón.
  2. La madre debe estar fuera del edificio, de forma que el bebé no espere su regreso.
  3. Se debe colocar al bebé en la misma posición que para mamar; es decir, ligeramente elevado, pegado a la pared torácica, aproximadamente a la altura del pecho. Se puede colocar el biberón tocando la pared torácica del cuidador.
  4. Usar al principio una tetina blanda y un biberón pequeño, más manejable. El biberón de plástico transparente que se usa con los prematuros permite observar mejor al bebé.
  5. Crear un ambiente tranquilizador, usar una mecedora, música suave y luz tenue.
  6. Los primeros biberones (o, mejor, todos ellos) deben contener leche materna tibia, para no cambiar tantas cosas a la vez.

Si los biberones no van bien, y se necesita otro método de alimentación, la leche puede ofrecerse con un vasito o cuchara.